Enviada oficialmente al Excelentísimo Señor Presidente del Gobierno de España Don Mariano Rajoy Brey

NOS, VICENTE MUÑOZ GIMENO,

DECIMOS, que los Silos de Burjassot forman parte del territorio del municipio de Burjassot. Dicho entorno monumental y su terreno nunca fueron cedidos ni transferidos al ayuntamiento de Valencia, al no haber ningún documento que acredite la venta y titularidad de dichas tierras desde el año 1573, cuando se proceden a construir los primeros silos dedicados a almacenar el grano de la ciudad de Valencia.

El Gobierno de España tiene conocimiento de estos, derechos y posesión, por incontables denuncias y reclamaciones públicas hechas desde pretéritos tiempos por parte de las diferentes corporaciones municipales del ayuntamiento de Burjassot al presunto titular, el ayuntamiento de Valencia.

Los Silos de Burjassot fueron declarados Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1982. Dicho monumento que desde 1907 dejó de cumplir su principal función como granero de la ciudad de Valencia, que en 1931 dejó definitivamente de usarse como almacén agrícola, desde entonces fue abandonado a su suerte sin ejercer nunca más el ayuntamiento de Valencia sus presumibles obligaciones como buen dueño que dice ser: que es cumplir con los más mínimos cuidados, reparaciones y puesta en valor de esta joya arquitectónica única en el mundo; y finalmente en 1975 desde una ventajosa posición de superioridad acabó “cediendo” interesadamente bajo unas condiciones casi leoninas su uso al pueblo de Burjassot a cambio del mantenimiento. Desde aquella fecha hasta la actualidad la desidia de estas dos administraciones locales del estado español se ha adueñado del momumento; el mantenimiento y vigilancia ha sido escaso por parte de unos y no ha habido inversión económica para su restauración por  parte del otro que a la par ha mostrado su total desinterés y desgana en sus labores de supervisión de todo lo que allí sucedía.

CONSIDERAMOS que el Gobierno de España y su Ministerio de Cultura ha renunciado a cualquier solución sobre un monumento nacional que es suyo y está catalogado al más alto nivel. Entendemos que en todo este tiempo no ha habido voluntad de consensuar una solución a un problema que viene ya del siglo pasado, abandonando sus deberes soberanos sobre una parte histórica de su territorio y su patrimonio cultural. De esta renuncia de más de cien años se derivan graves consecuencias en la actualidad que podrían materializarse en la adquisición de derechos sobre ese territorio por parte de terceros al no haber aplicado todavía una solución, laudo o arbitraje sobre la titularidad y propiedad en las que están inmersas sus dos administraciones locales; siempre enrocadas en kafkianas negociaciones en las que nunca nadie ha dado su brazo a torcer por el bien común del patrimonio de toda la ciudadanía, así y sumado a todo eso, con el paso de las décadas pretéritas y futuras nos vemos abocados a la degradación y destrucción irreparable del monumento y su entorno por la falta de aplicación, desde ningún estamento, de soluciones o medidas para conservar, restaurar y o vigilar en pos de evitar males mayores que pudieran afectar fatalmente al monumento en un relativo breve espacio de tiempo.

Es por esto que como ciudadanos de bien que nos une el amor por nuestro Patrimonio, Cultura e Historia, legado que nos fue entregado por nuestros antepasados y legado que queremos seguir transmitiendo a nuestros hijos y nietos nos hemos determinado a asumir la soberanía sobre dicho territorio tomando como base la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales redactada por la Organización de las Naciones Unidas el 14 de diciembre de 1960.

Así, en nombre de la Razón, y por el bien común de ese territorio y de su ciudadanía.

DECLARAMOS solemnemente la pacífica independencia del mencionado territorio, tomando posesión de él en nuestro propio nombre, poniéndolo bajo nuestro gobierno, y estableciéndolo como una nación libre e independiente.

ENTENDEMOS actuar en lo que nos permite la ley puesto que los actos y acciones del Gobierno de España claramente no consideran de interés dicho territorio y enclave monumental en cuanto a la nula intención llevada hasta la fecha para protegerlo, cuidarlo, conservarlo y divulgar su historia como parte del Patrimonio Nacional de España, en cuyo ámbito expresamos nuestra intención de cumplir con la legalidad vigente.

Declarada así, solemnemente, la independencia de este territorio respecto del Reino de España procedemos a darles el nombre de “ESTADO LIBRE DE BORDISSOT Y LOS SILOS” en honor a su ancestral  historia, asumiendo la jefatura, anunciando nuestra determinación de tomar posesión de dicho territorio y enclave monumental en nuestro nombre, conformándolos como sujeto de derecho internacional y de dotarlos de una constitución basada en los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Declaramos nuestra voluntad de someternos a las normas del Derecho Internacional, y a la legalidad de cada uno de los países, estados y naciones en los que actuemos, y expresamos el deseo de entablar y mantener relaciones de amistad y cooperación con todas los países, estados, naciones, organizaciones y o administraciones del mundo y, de manera especial, con España.

En Burjassot, a 28 de diciembre de 2016.